La primavera es una época especial. El clima mejora, los días se van alargando y todo va pareciendo ir a mejor. No es casualidad que, desde hace siglos, muchas culturas hayan asociado esta estación con la suerte, la fertilidad o los nuevos comienzos. Alrededor de esa idea también han ido apareciendo supersticiones y pequeños rituales que todavía hoy se siguen repitiendo. Estas son las 3 más curiosas e interesantes que vemos en Spin Genie.
Abrir las ventanas para que entre “nueva energía”
Abrir todas las ventanas de casa para “dejar salir” las malas energías acumuladas durante el invierno. Es una tradición europea que cada vez se extiende más, buscando ese cambio de aires con la llegada de una mejor climatología.
La idea tiene relación con el inicio de la primavera, tradicionalmente asociado a la renovación y a la llegada de un nuevo ciclo. En algunos lugares, incluso se acompaña con flores, velas o pequeños rituales de limpieza. Tras una sucesión de meses de frío y días grises, apetece cambiar el ambiente y sentir que empieza otra etapa más positiva y luminosa.
Llevar flores amarillas para atraer suerte y prosperidad
En muchos países latinoamericanos existe la creencia de que regalar o llevar flores amarillas durante la primavera atrae buena suerte, prosperidad y alegría para los meses venideros hasta que acabe el verano y comience el otoño.
La superstición se hizo todavía más popular en los últimos años gracias a las redes sociales y canciones que relacionan las flores amarillas con el amor y los nuevos comienzos, aunque la tradición es más antigua que eso. Y es que el amarillo suele asociarse al sol, la energía y la abundancia, así que no es raro que aparezca ligado a rituales primaverales. Y aunque mucha gente lo haga simplemente por estética o por seguir la tradición, sigue teniendo ese pequeño aire de amuleto de temporada.
Pedir deseos
La primavera siempre ha estado rodeada de simbolismo. Para muchas culturas antiguas es una época de equilibrio, renacimiento y fertilidad, y por eso era habitual realizar ceremonias o rituales durante el comienzo de la misma.
De ahí nace otra superstición que se mantiene hoy en día: aprovechar la llegada de la primavera para pedir deseos o empezar un proyecto personal o profesional importante. Hay quien escribe sus objetivos en un papel, planta semillas como símbolo de crecimiento o utiliza ese momento para hacer una especie de “reinicio mental”.
Al fin y al cabo, la primavera siempre transmite esa sensación de empezar de cero, y muchas supersticiones nacen de intentar darle un poco de magia a esos cambios de etapa, con el fin de renovar tanto la mentalidad como todo lo que rodea al ser humano.








